¿Es el IMC un buen indicador de la obesidad?

¿Es el IMC un buen indicador de la obesidad?

Hablemos del Índice de Masa corporal, ese indicador que se pone como frontera para poder contratar a una modelo, para calcular el riesgo cardiovascular o para poder comprar o no unas pastillas para adelgazar.

La medición del IMC (BMI en inglés), se inició en los Estados Unidos en la década de los 40 del pasado siglo. Los primeras estudios tuvieron a los miembros del ejército, como banco de pruebas excepcional, porque contaban con miles de “voluntarios” para poder hacer mediciones a gran escala. A partir de ahí se hicieron estudios centrados en el resto de la población y los resultados llevaron a la creación de las tablas de IMC que todos conocemos, y que sitúa la normalidad ponderal en una franja comprendida entre el IMC 18 y el 25. Y esas medidas son las mismas para hombre y para mujeres, nórdicos o latinos, jóvenes y mayores y tengan la constitución que tengan. Los resultados iniciales sirvieron de punto de partida para que las compañías de seguros médicos calcularan la rentabilidad de sus productos en determinados clientes, porque vieron que el peso corporal era un factor predictor de la esperanza de vida, dado que se asociaba a la aparición de enfermedades como cardiopatías, obesidad y diabetes, y la peor evolución de otros tantos problemas. Eso explica la pugna que hay por la propiedad de los datos de los historias clínicas, aunque eso da para otra discusión.
Con el tiempo se ha ido discutiendo la validez de esa parámetro para valorar la salud individual y aparecen estudios donde se hace evidente que no se puede usar esa medida en todos los casos, por ejemplo en deportistas, cuya masa muscular lleva a un aumento de peso que eleva el IMC a más de 30. Tampoco en edades avanzadas, puesto que “en los adultos mayores, cambios fisiológicos, patológicos y otros cambios, inducen a una disminución de la medida de la talla, y la sobrestimación del IMC.
La pregunta que te estarás haciendo a continuación es ¿cómo saber si estoy en el peso correcto?. Y antes de responder deberías hacerte otra más, ¿el peso correcto para qué?, para entrar en la talla 36, para rendir más en una prueba física, para gustar más, para sentirse mejor en el grupo, para encontrar trabajo con más facilidad. Si hablamos sólo de salud, habría que tener en cuenta otros factores, como la proporción masa grasa/masa magra, la circunferencia de la cintura o la medida de los pliegues cutáneos.

Como conclusión:

No tiene sentido medir sólo el índice de masa corporal. El cálculo del peso ideal tanto desde el punto de vista estético como de la salud, ha de ser calculado de forma individual y mejor con ayuda de un profesional con la valoración de otros parámetros. Tan peligroso es pretender llegar a un IMC de 18 porque está dentro de la normalidad como engañarse pensando que un IMC de 30 de debe a la masa muscular.
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