¿Y tú qué haces: Pides o te quejas?

Pedir es una herramienta del lenguaje que nos facilita obtener de los demás lo que necesitamos. Lo que pasa es que en lugar de pedir, a veces, usamos alternativas que no son válidas, como la queja o la telepatía ;-))

Eva está cansada de quejarse a sus compañeros de piso y está empezando a perder los nervios. De vez en cuando, cuando está más enfadada de la cuenta, se encierra en su habitación negándose a compartir la cena. Se pierde con ello la única rato que se encuentran juntos y que siempre ha sido un espacio para las risas y la distensión. Fue ella quien lo buscó y puso a su nombre el contrato de alquiler. Esto hace que se sienta más responsable que los demás de todo lo que afecta al mantenimiento y la gestión económica.

A esta responsabilidad se suma su propia manera de ser -detallista, cuidadosa y estrictamente, y no soporta que nada esté fuera de lugar y mucho menos la suciedad. María y Xavier lo ven de otra manera. Para ellos lo importante es tener tiempo libre para estudiar y pasarlo bien, y no les molesta si el piso está un poco revuelto, se conforman con hacer limpieza general de vez en cuando y no entienden la obsesión de Eva . A mí, desde fuera, se me ocurre que lo más sencillo sería que Eva pidiera lo que necesita, porque está demostrado que la queja es una llave que no abre casi ninguna puerta, en todo caso, la de la calle.

Podemos pensar que ya lo ha pedido y por eso se enfada, porque no responden a sus «recordatorios». Una de estas formas de PEDIR, según su patrón de conducta, es encerrarse en la habitación y negarse a compartir la cena con los amigos. Seguramente espera que alguien llame a su puerta para preguntar que le pasa y tener ocasión de soltar toda su ira acumulada. Pero esto, probablemente, no hará más que empeorar las cosas.

Como podría pedir de una manera más eficiente ?. Una manera sería, pedirles un momento para hablar y cuando estén juntos, decir algo así: Entiendo que vosotros lo veis de manera diferente y quizás yo no te he hecho ver la importancia que tienen para mí el orden y la limpieza , pero veo que necesito que pactamos algunos mínimos para que todos estemos bien y podamos mantener la buena relación que tenemos. Si os parece, os diré lo que para mí es muy importante y vosotros hagáis lo mismo. Después veremos a qué acuerdos podemos llegar. Os parece bien?.Parece fácil, ¿no es cierto?. Lo curioso es comprobar cuantas relaciones de deterioran por no hacer ese sencillo ejercicio. Claro que hay muchas razones ocultas que nos frenan: Pensar que nuestra forma de ver el mundo es la buena, esperar que los demás adivinen lo que queremos, frenarnos por temor al rechazo o dejarnos llevar por un orgullo mal entendido, entre otras razones.

Parece fácil, ¿verdad ?. Lo curioso es comprobar cuántas relaciones se deterioran por no hacer este sencillo ejercicio. Está claro que hay muchas razones ocultas que nos frenan: Pensar que nuestra forma de ver el mundo es la buena, esperar que los demás adivinen lo que queremos, no hacer nada por miedo al rechazo o dejarnos llevar por un orgullo mal entendido, entre otras razones.

Como conclusión:

Sería bueno tenerlo presente y acostumbrarnos a PEDIR, porque la QUEJA por ella misma nos cierra puertas.

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